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Multas por coronavirus

Las Autoridades del Reino están levantando muchas actas por vulnerar el estado de alarma establecido por el Real Decreto 463/2020, de 14 de marzo. Aunque los medios de comunicación hablan de «multas», en realidad lo que se está haciendo es denunciar, no multar. Tal vez te interese saber la diferencia entre denuncia y multa. Aquí te lo explico.

 

Debemos diferenciar entre denuncia y multa. Todo empieza por la denuncia, que levanta un agente, en la que constata unos hechos determinados. Sin embargo, el agente no tiene capacidad para multar. Quien lo hace es un tercero, un funcionario de alto nivel que recibe la denuncia y decide si te multa o no.

Lo que dicen los agentes en la denuncia se supone que es cierto por lo que, si ellos dicen una cosa y tú otra, el funcionario de alto nivel creerá a los agentes, no a ti.

¿Hasta donde llega la presunción de veracidad?

El agente sólo será creído en lo que pueda apreciar personalmente. Todo lo demás no tendrá presunción de veracidad, será una palabra contra otra. Por ejemplo, no tendrán presunción de veracidad las suposiciones, las deducciones, las valoraciones subjetivas o las opiniones. No debería ser creído un agente que dice en su denuncia «No ha justificado debidamente la razón del desplazamiento». Eso es una simple opinión y el agente no la ha podido verificar personalmente, aparte de que no tiene autoridad para decidir si la justificación es insuficiente, eso sólo lo puede hacer el Alto Funcionario.

Si le dices a un agente que vas a comprar, él no puede saber si es verdad. No lo puede comprobar, supone que mientes, pero no lo sabe, ni lo puede saber, sólo puede imaginarlo. La verdad sólo la sabes tú, ya hemos dicho que las suposiciones no tienen presunción de veracidad.

Si todo el mundo hiciese bien su trabajo, el Alto Funcionario no te sancionaría, simplemente aplicaría la presunción de inocencia, ya que el agente se ha extralimitado al considerar que la justificación era insuficiente. Sin embargo, la mayoría de las veces el Alto Funcionario te multará, aunque vea que el agente ha estado imaginando, suponiendo o deduciendo.

¿Por qué lo hace?

Te multa porque no es estricto en el cumplimiento de la ley y porque, para él, es más importante la eficiencia que tus derechos como ciudadano. Él quiere que pagues la multa. Es consciente que, si la quieres recurrir, deberás soportar recursos, juicios y gastos y que, la mayoría de las veces, simplemente no te va a salir a cuenta defender tus derechos, por lo que acabarás pagando una multa injusta.

Esto de la eficacia queda bien claro, por ejemplo, cuando nos rebajan la multa a la mitad si no la recurrimos. Esa rebaja injustificada es la prueba de que las Administraciones, en realidad, anteponen la eficacia a la ética y prefieren que pagues algo injusto, aunque seas inocente.

Eso de que seas práctico y aceptes una multa por algo que no has hecho es un ejemplo de cinismo porque, si el Estado fuese justo no consentiría que un inocente pagase una multa injusta sólo porque le sale más a cuenta pagar que recurrir. Eso se parece mucho a un chantaje.

¿Qué deberías hacer?

Deberías hacer alegaciones contra la denuncia insistiendo en la justificación de tu conducta y en que el agente no está autorizado para decidir si la justificación es o no suficiente.

Si el Alto Funcionario te multa, deberás recurrir ante un juez, quien convocará un juicio y tomará una decisión sobre si anula o mantiene la multa.